"¡Mantenga una actitud positiva!"
Si vive con una afección crónica, probablemente lo haya oído una y otra vez. Los amigos y seres queridos bien intencionados a menudo parecen recurrir a una respuesta del tipo “con la cabeza en alto” cuando expresa cómo se siente.
No le es ajena la preocupación. Probablemente haya días en los que esté demasiado cansado como para hacer incluso las actividades básicas. Una afección crónica puede cambiar todo su estilo de vida, y cuando alguien le dice que “mire el lado positivo”, puede sentir que son solo palabras vacías. Pero, ¿sabía que hay verdaderos beneficios en mantener una perspectiva positiva? Según una investigación del Journal of Personality and Social Psychology, las personas que pueden encontrar ese lado positivo quizá tienen sistemas inmunitarios que funcionan mejor.1
La evidencia sugiere que su perspectiva de la vida no solo puede ponerlo de mejor humor. Puede mejorar su salud o incluso acelerar la recuperación de una cirugía y algunas enfermedades. Por el contrario, algunos investigadores creen que el estrés o el pesimismo pueden liberar hormonas destructivas en el torrente sanguíneo, lo que alienta al cerebro a concentrarse únicamente en sus problemas.2,3